Pensamientos de un (no tan) joven pastor

Author: Alonso (page 2 of 4)

30 lecciones en 30 años (4ta. parte)

LECCIÓN # 16 – “Nunca te compares con otros”. Creo que es una de nuestras grandes debilidades, y es la fuente de nuestras quejas. La verdad es que SIEMPRE otros tendrán mejores cosas que nosotros y las cosas les irán mejor aún cuando no lo merecen, pero así es la vida. Pero también es cierto que otros piensan así de nosotros. En conclusión, siempre habrá gente arriba como abajo de nosotros, por eso, deja de compararte a otros.

LECCIÓN # 17 – “Es bueno ser cristiano y saberlo, pero mejor es ser cristiano y demostrarlo”. Nos llenamos la cabeza de conocimiento, pero nunca demostramos el amor de Dios en nuestras vidas. Nos volvemos fríos y calculadores. Es tiempo de reflejar la presencia de Dios en nosotros. ¿En qué manera demuestras ser cristiano?

LECCIÓN # 18 – “El tiempo es mas valioso que el dinero, porque no puede reponerse”. Leí el otro día en un artículo de una revista, que el ser humano promedio pierde 6 horas de su día solo por no estar bien organizado. Mi resolución para este año nuevo es poder administrar bien mí tiempo y disfrutarlo al máximo, porque solo se puede disfrutar de cada momento solo una vez.

LECCIÓN # 19 – “En boca cerrada no entran moscas”. Es mejor quedarse callado y parecer tonto, que hablar de más y confirmarlo. Algo que he visto que es desagradable en la vida, son aquellas personas que no dejan de hablar y de aparentar que tienen la razón aún cuando tengan que inventar historias para tener la razón.

LECCIÓN # 20 – “Mis amigos son como los botones del ascensor, o me llevan hacia arriba o hacia abajo”. Doy gracias a Dios porque me he dado cuenta de que una de las razones por las cuales este año que pasó fue un año en que pude madurar un montón, es porque estuve rodeado de las personas correctas. Mis amigos son personas sinceras que me dicen mis errores y me ayudan a crecer más. Gracias amigos.

30 lecciones en 30 años (3ra. parte)

LECCIÓN # 11 – “Dios no quiere que sea feliz”. ¿Qué? Seguro que te estarás preguntando cómo se me ocurre hacer tal declaración, pero yo creo que es cierta. La felicidad es algo superficial y temporal, y está determinada por circunstancias, por ejemplo, si me dan un aumento, estoy feliz; si ella me dice que sí, estoy feliz; si hay buena asistencia estoy feliz; etc. El problema de la felicidad es que nos hace depender más de lo que sucede y nos hace olvidar a Dios. Yo creo que Dios quiere que en vez de experimentar felicidad, podamos experimentar el gozo que solo él sabe dar, que está presente en las buenas y en las malas.

LECCIÓN # 12 – “A veces la mejor respuesta es NO”. Muchas veces estamos acostumbrados a complacer a todo el mundo, pero el problema de decir SI a todo, es que a veces vamos a perder el enfoque de lo que Dios ha puesto en nuestros corazones. Si algo me desvía de lo que Dios quiere para mi vida entonces diré un NO muy enérgicamente.

LECCIÓN # 13 – “Vive por algo que estarías dispuesto a morir”. La vida es muy corta y la eternidad es muy larga como para vivir para uno mismo. ¿Estás dispuesto a morir por lo que estás haciendo? si dices que no, entonces no estás viviendo realmente, no existe un compromiso.

LECCIÓN # 14 – “NUNCA hay excusa para pecar”. No importa lo que te hayan hecho, no importa cuán enojado estés, no importa si te han traicionado; JAMAS hay justificación alguna para guardar rencor y amargura, ni para cometer algún tipo de venganza. Simplemente nos queda dejárselo a Dios porque Él es nuestro vengador.

LECCIÓN # 15 – “No soy quien otros dicen quien soy, soy quien Dios dice quien soy”. Para una persona tan insegura como yo, esta fue una verdad que fue muy difícil de aceptar como cierta. Por mucho tiempo he estado viviendo según la opinión de las personas que me rodeaban, pero lo que aprendí es que no importa lo que los demás digan de mí, si piensan si soy competente o no para ser pastor, ya no importa. Yo sé lo que piensa Dios de mí y eso es más que suficiente.

30 lecciones en 30 años (2da. parte)

LECCIÓN # 6 – “Una excusa es una mentira envuelta en una delgada piel de verdad”. Me acuerdo el día en que aprendí esta lección, fue en un compañerismo de pastores hace varios años atrás, varios de los pastores llegamos tarde a la reunión y el Hno Guillermo Gardner estaba furioso y mas porque cada pastor daba una excusa diferente por la que había llegado tarde, ahí fue cuando él nos compartió esta verdad, de que una excusa simplemente es una MENTIRA, ni mas ni menos. ¿Eres del tipo de personas que recurre a las excusas para salir de apuros?

LECCIÓN # 7 – “Las habilidades nunca son tan importantes como el corazón”. Cuando era el pastor de jóvenes de la iglesia cometí un error BRUTAL; pensé  que si trabaja con aquellos que tenían grandes habilidades MI ministerio iba a crecer; y así fue por un tiempo, había crecimiento pero fue como la espuma, fue temporal. Ahora prefiero trabajar con personas que tengan el corazón correcto con Dios que trabajar con personas llenas de habilidades, porque a veces estos últimos se llenan de orgullo por las muchas cosas que saben hacer y son un tropiezo para la obra de DIOS.

LECCIÓN # 8 – “Cuando hables con otros; sonríe y mira a los ojos”.  Una persona dijo que mi sonrisa era algo que siempre le animaba, ¡que piropo! me sentí muy alagado, y es que es verdad, una sonrisa siempre es de animo a los demás, y por el contrario cuando estamos serios repelemos a las personas, se alejan de nosotros. Otra cosa que aprendí  es mirar a los ojos cuanto hables con otros, una persona se molesto conmigo por este defecto mio, porque aveces desvío la vista para ver que hacen otros y eso es un insulto porque transmitimos a las personas que su problema no importa.

LECCIÓN # 9 – “No trates de complacer a todos, sólo trata de complacer a Dios”. Ya lo había dicho Bill Cosby, el comediante afroamericano mas conocido de la década de los 80, el dijo lo siguiente: “No conozco el camino al éxito, pero si el camino al fracaso y es el tratar de complacer a todos”. Es tiempo de complacer a Dios con nuestras vidas y acciones.

LECCIÓN # 10 – “El sufrimiento nos acerca a Cristo”. Somos sensibles en los momentos de dolor y nuestra dependencia de Dios es mayor, es por eso que prefiero sufrir y tener problemas pero sentir la presencia de Dios a que todo este perfecto y me olvide de la bondad de Dios.

30 lecciones en 30 años (1ra. parte)

Bueno, por más difícil que me cueste aceptarlo, TENGO 30 AÑOS. Estoy en una edad en la cual ni soy tan joven, pero tampoco tan viejo. Para mi es un punto medio de mi vida donde tengo la oportunidad de ver las cosas desde otro punto de vista. Realmente todo ha sido tan rápido que a veces nos olvidamos de reflexionar y meditar en lo que hemos aprendido a lo largo de nuestro viaje por este mundo. Lo que quiero hacer durante los siguientes días es compartirles lo que yo he aprendido a lo largo de mi vida (aunque no son todas), una lección por cada año de vida que me ha dado el Señor, espero que sea de bendición para uds.

LECCIÓN # 1 – “La vida no es justa, pero Dios es bueno”. Cada vez que veo las noticias y veo a un niño muriendo de cáncer que sólo desea conocer a su papá, o escuchar que unos niños han quedado huérfanos por la imprudencia de un ebrio conductor, o simplemente ver a personas a las cuales amo que están sufriendo, me hace preguntar ¿POR QUE?. La verdad es que tal vez nunca sepa el porque de las cosas pero de algo si estoy seguro y es que puedo sentir la presencia de Dios en los momentos mas tristes de mi vida. Dejemos de quejarnos y abracemos a Dios y a su amor.

LECCIÓN # 2 – “Es mejor tragarse el sapo ahora que estarlo mirando todo el día”. ¡Que tontería es esta!fue lo mismo que me dijo mi mamá cuando se lo dije, pero aunque no lo crean es la mejor opción cuando se lidia con problemas. Pero en fin, seguro querrás saber que significa esto, bueno te explico, quiere decir que es mejor lidiar con el problema ahora, lo mas pronto posible por mas amargo que sea y no tratar de dejarlo para después y así evitarlo, porque al fin y al cabo siempre estará ahí.

LECCIÓN # 3 – “Después de Dios, mi prioridad es mi familia”. Si la pierdo, pierdo todo; y es que es fácil que una familia se destruya y una verdad que he visto es que lo que destruye una familia por lo general no son las cosas malas, ni los vicios o las infidelidades, sino lo que mas destruye una familia son “cosas buenas”,como el dinero, el trabajo, los estudios, los amigos, la iglesia, etc. Nada estas cosas son pecado, pero si no pongo un orden correcto estas “buenas cosas” destruirán mi familia.

LECCIÓN # 4 – “El que chismea contigo, chismeará de ti”. Esta lección es 100% cierta y lo digo por experiencia propia. A veces pensamos que podemos hablar mal de alguien o criticarlo y que nos saldremos con la nuestra, pero la verdad es que tarde o temprano, aquella persona con la cual chismeamos y criticamos a otros, terminará chismeando de nosotros y criticándonos. La mejor solución es NO CHISMOSEAR, NI CRITICAR a nadie, y si alguien viene a ti con un chisme, ponte firme y dile: “Mis oídos no son basureros para estar escuchando la basura que me dices”.

LECCIÓN # 5 – “La personas no son tontas”. Aunque a veces queremos pensar lo contrario y tratamos de engañar a los demás tratando de ser alguien que no somos, nos alabamos a nosotros mismos, y fingimos una vida de perfección, una vida sin errores ni faltas. Pero lo que no sabemos es que las personas se dan cuenta de nuestra hipocresía y que simplemente dejaran de respetarnos. Las personas pueden identificar nuestras intenciones, así que no te gastes, deja de fingir, y se tu mismo. Recuerda que no podrás engañarlos.

6 áreas de tu iglesia que afectan el culto

Rick Warren recientemente compartió a la revista The Christian Post seis factores físicos de tu iglesia que afectan al desarrollo del servicio; algo que debemos tomar en cuenta. Acá te presento un resumen:

#1 – La Luz. La luz tiene un efecto profundo en el ánimo de las personas, una luz inadecuada minimiza el espíritu del servicio, igualmente las sombras reducen el poder del mensaje. Nuestras iglesias deben estar llenas de luz, porque somos hijos de la luz. Haz un pequeño experimento esta semana, cambia los focos de tu iglesia, por otros con doble potencia y observa un cambio en el servicio. Quien sabe hasta podrías tener un avivamiento.

#2 – El Sonido. Invierte en un buen sistema de sonido, si quiere reducir gastos hazlo en otra área pero no con el sonido. No importa cuán bueno sea tu mensaje, pero si no puede ser escuchado sin distorsión perderá su efecto.

#3 – Los Asientos. Una de las quejas más comunes de las personas es la incomodidad que sienten al sentarse. Trata de tener buenos asientos y aun más importante de tener espacio entre ellos. No pegues los asientos, se que a veces hay la necesidad de acomodar más gente en un solo servicio. Mejor abre otro servicio y así habrá más espacio para más personas y las personas no se sentirán como si estuviesen en una caja de fósforos.

#4 – La Temperatura. Por ejemplo en la Iglesia Fe, a las 11 de la mañana el calor aumente dramáticamente y eso hace que las personas se duerman o pierdan la atención. Por eso es bueno conseguir ventiladores para la época de verano, y calefacción para el invierno. Mucha gente dejará de venir sólo por el frio.

#5 – Guarderías Limpias y Seguras. Si quieres ganar familias jóvenes tienes que cuidar de la guardería de bebes de tu iglesia. Limpio, ordenado y seguro, creará un sentimiento de tranquilidad en los padres.

#6 – Baños Limpios. Los visitantes podrán olvidar tu mensaje que predicaste, pero NUNCA olvidaran el olor y la presentación de los baños de tu iglesia. Coloca a un voluntario que se quede en la puerta del baño con un trapeador y un desinfectante durante todo el servicio, que se turnen para no repetir, y cada vez que alguien sale del baño, esta persona se asegura de limpiarlo y dejarlo así para la siguiente persona que lo necesite.

Yo sé que me dirás: “Alonso, yo no tengo los recursos para implementar esas áreas de mi iglesia.” Y está bien yo te entiendo y oro por Uds., pero DIOS si tiene los recursos. Hagamos nuestra parte y Dios hará la suya. Los amo y espero que este artículo les haya ayudado.

Alguna razones por las cuales Jesús no podría ser un “pastor” en muchas iglesias (Parte 1)

Yo he vivido atacado con la idea de que no soy suficientemente bueno como para el ministerio, debido a diversos comentarios de “amigos”; bueno que decían que no tenia lo que se necesitaba para estar en el ministerio, me decían que la manera como estaba haciendo las cosas estaba mal. Y yo realmente salí muy lastimado, hasta que me di cuenta que no debo de imitar  a nadie, solamente Dios puso a una persona en nuestras vidas para imitar y ese es el SEÑOR JESUCRISTO.

Quiero mostrarte algunas razones por las cuales JESÚS sería criticado como tú y yo lo somos a veces, pero anímate no estás solo, sigue haciendo la obra.

#1 –  ¡A Jesús le importaba los números obviamente! Si lees cuidadosamente los evangelios veras que “GRANDES MULTITUDES” lo rodeaban siempre, además el mandó a sus discípulos a ganar más gente, y aun mantenía la cuenta de cuantas personas estaban con él. Hay personas que piensan que los números son algo malo, pero no es así, es una manera de administración. Aún más las iglesias en crecimiento han demostrado que guardan un registro de cuantas personas tienen por semana por los últimos años.

#2 – ¡Jesús no era un predicador exclusivamente expositivo! Yo se que con esto me van a matar, pero que mas da. Respeto mucho a los predicadores expositivos, yo mismo predico tanto expositivamente como temáticamente, no me malentiendan, pero dejemos de criticar a aquellos que no predican de una manera expositiva, como si fuese la única. Hasta me han llegado a llamar “moralista” solo por no predicar así. Si te fijas Jesús era un comunicador creativo, le gustaba contar historias, no tanto predicar expositivamente.

#3 – ¡Jesús ofendía a personas religiosas! Es una de las cosas que me gusta más de Jesús, por eso es mi ídolo, jajaja. Si Jesús estaría en una iglesia actual te aseguro que los diáconos y ancianos lo hubiesen despedido al momento. Jesús les hacía preguntas insultantes como “¿Acaso no han leído…?”, eso era un insulto para su inteligencia ya que ellos habían “memorizado” las escrituras. Y ni de qué hablar cuando les decía que eran hijos del diablo o cuando les llamaba serpientes, víboras y hasta sepulcros blanqueados.

Bueno, por ahora eso es todo, en el siguiente  post terminaré las razones, pero si crees que exagero o me equivoco de verdad dímelo, deja un comentario o si crees que debo añadir algo dilo.

5 preguntas obligatorias

He visto a Dios obrar en mi vida y en la Iglesia Fe de una manera asombrosa a lo largo del 2012. He podido experimentar SU PRESENCIA de maneras que nunca antes la experimenté. En mi vida personal he visto un crecimiento en áreas que nunca antes pensé que mejorarían; y como líder y pastor me doy cuenta que esto recién empieza y que la responsabilidad es mucha, es por eso que como líderes cristianos debemos de hacernos siempre ciertas preguntas, para medir nuestro liderazgo y saber si vamos por buen camino. Acá te presento algunas preguntas que me han ayudado mucho.

PREGUNTA# 1 – “¿Estoy escuchando la voz de Dios?”. De verdad, lo digo en serio. Muchos líderes conocen de Dios, hablan de Dios, enseñan de Dios y hasta hablan en nombre de Dios, pero lo triste es que no escuchan a Dios. Mi trabajo número uno es pasar tiempo con mi Dios, tratar con todas mis fuerzas de escucharle y de obedecerle. Lamentablemente estamos tan ocupados con el ministerio o quizás escuchamos la opinión de otros líderes y luego tratamos de decirle a Dios que está equivocado y que nosotros le podemos enseñar. Escucha la voz de Dios antes de tomar cualquier decisión, antes de pronunciar cualquier palabra y verás como Dios mismo bendecirá su obra.

PREGUNTA # 2 – “¿Estoy tomando riesgos?”. Desde que vengo trabajando en la Iglesia Fe, me doy cuenta que esta travesía ha sido riesgo tras riesgo, en algunas veces con buenos resultados, otras con resultados lamentables. Pero de algo si estoy seguro. Dios quiere que tomemos riesgos. Yo no quiero vivir a lo seguro, porque eso hace que deje de depender de Dios. Necesito ejercitar mi fe. Hoy en día muchos cristianos cuando hay que tomar un riesgo dicen: “Voy a orar por ello”, realmente muchas veces eso es una de las peores excusas para no hacer nada, pero como suena espiritual nadie dice nada. Yo me mato de risa cuando leo 1 Samuel 17, cuando nadie quería enfrentar a Goliat, todo el mundo estaba escondido, pero David tomo un riesgo, ojo, no fue y dijo “necesito orar”, simplemente tomo el riesgo y obtuvo la victoria y honro a Dios. ¿Qué riesgo estas evitando tomar por temor, y así no honras a Dios?

PREGUNTA # 3 – “¿Entiendo realmente cuán grande es Dios?”. Cada día aprendo cosas nuevas de Dios, cada día Dios se muestra de una manera diferente y poderosa, el problema es que a veces los cristianos limitan a Dios. Escuchar a personas diciendo “Eso no es de Dios”, cuando ven a una iglesia crecer verdaderamente demuestra nuestra poca fe. Dudar que Dios puede hacer grandes milagros hoy en día, es insultarlo y llamarlo mentiroso. En Juan 14:12 hay una promesa de que veremos grandes cosas suceder, milagros asombrosos. Solo hay que reconocer el poder de Dios. Dios es grande y poderoso y no me importa lo que los demás digan o critiquen o duden, eso no quita la grandeza de Dios. Una cosa que me he propuesto es, alabar a Dios por cuán grande es Él.

PREGUNTA # 4 – “¿Me estoy rodeando de las personas correctas?”. Uno de los grandes privilegios que tengo en la Iglesia Fe, es el poder trabajar con uno de los mejores equipos que existen. Realmente son personas asombrosas, ninguno de nosotros somos habilidosos ni expertos, somos más bien algo como dice el libro de Hechos 4:13. Ellos son los que me dicen en la cara y sin pelos en la lengua lo que hago mal y que necesito cambiar y sé que lo hacen porque me aman. A veces los lideres se rodean de “sobones” porque simplemente son personas inseguras que necesitan de personas que les alaben. Tenemos que cambiar eso. Seamos honestos y reales, necesitamos juntarnos con personas correctas. ¿Quiénes son tus amigos?

PREGUNTA # 5 – “¿Estoy dando lo mejor de mí?”. Mientas leía Eclesiastés 9:10 Dios me jaló las orejas diciéndome que tengo que dar el 100% de mi. Yo se que algunos llegan a relajarse cuando ven que ya se hizo la obra, pero yo no. No puedo darme el lujo de solo dar el 50% de mi, cuando Dios lo entregó todo por mí. Algo que uno de mis amigos me animó a hacer es enfocar el año a un tema y es: “Haz lo mejor que puedas, porque es para Dios”. La excelencia será mi meta este año porque Dios merece lo mejor.

Estas fueron algunas preguntas que aprendí en el 2012 y que me han ayudado a crecer. ¿Qué otras preguntas te animan a seguir adelante? Compártenoslas con nosotros.

“Dios es amor” no significa que Él consienta tu pecado

Esta declaración, que sin duda alguna es bíblica, era la racionalización que utilizaba un amigo para tomar la decisión de dejar a su familia e ir en busca de una vida definida tanto por un comportamiento totalmente pecaminoso como por una búsqueda general de lo que según él le haría feliz y le traería satisfacción.  “Creo que Dios ama a todos sus hijos”, me dijo, y yo estuve de acuerdo en éso, pero mientras reflexionaba acerca de sus palabras, me di cuenta que para mi amigo, “amar” significaba que a Dios no le importaba ni su comportamiento ni la forma en como viviera su vida.

Para él, Dios era una entidad sentimental cuyo propósito principal era la felicidad de mi amigo.  Su percepción del amor de Dios tenía muy poco que ver con su bienestar, seguridad o protección.  Su amoroso dios, estaba contento con ofrecerle trivialidades sentimentales mientras que mi amigo caminaba por la senda de un avanzado comportamiento destructivo con potenciales consecuencias negativas.  Mi amigo confundió amor con permisión. Y si bien es cierto que  Dios es verdaderamente todo amor, ¡NO es permisivo!

Mi amigo no es la única persona que utiliza el amor de Dios como una licencia para crear límites falsos y redefinir una vida y comportamiento piadoso. El amor es utilizado como una excusa para un sinnúmero de formas de mal comportamiento – incluyendo todo, desde la inmoralidad sexual,  la idolatría,  los chismes,  materialismo, la codicia, el divorcio. Pero cuando pensamos en el verdadero carácter del amor, tal como Dios mismo lo describe, y la verdadera naturaleza del amor paternal de Dios sobre nosotros, vemos que el verdadero amor nunca se conforma con quedarse de brazos cruzados mientras aquellos que son el motivo de su  amor navegan en aguas peligrosas. El amor de Dios por nosotros no es una licencia para tener un comportamiento destructivo. El amor de Dios por nosotros es la fuente de la cual fluye la disciplina que necesitamos. Su cuidado, Su deseo por que experimentemos toda la plenitud de una vida en constante relación con Él.

Hebreos 12 contiene una asombrosa descripción y explicación de la forma y el propósito de la disciplina de Dios para sus hijos. Nos recuerda que al igual que cualquier padre amoroso disciplina a sus hijos, así Dios nos disciplina a nosotros, sus hijos a quienes él ama más allá de lo que podamos comprender.  De hecho, menciona que ¡si no fuéramos disciplinados, no seríamos realmente Sus hijos!  El autor de Hebreos es sabio al hacer notar que los padres humanos se ven limitados por su misma humanidad, pero que la disciplina de Dios sobre nosotros es siempre verdadera, correcta, útil y siempre para nuestro bien.  También se nos recuerda que esa disciplina, por definición, no es fácil y que “por el momento” parece más dolorosa que placentera.  Pero la disciplina de Dios siempre produce “el fruto apacible de justicia” para aquellos que han sido corregidos con ella.

El propósito de Dios al disciplinarnos es hacer que nuestras vidas reflejen  “el apacible fruto de justicia”.  Dicho de otra forma, el propósito de Dios para nuestras vidas es la santidad.  Él sabe que nuestra mayor felicidad viene de una vida apartada para él.  Podemos capacitar a nuestros hijos para diferentes situaciones basados en nuestras propias vidas y deseos, pero el propósito de Dios nunca cambia.

A menudo somos como niños.  Leemos la instrucción de Dios para nuestras vidas y lo cuestionamos. ¿Por qué no puedo hacer eso? ¿Qué hay de malo en ello?,  ¡Pero, éso es lo que yo quiero hacer! ¡Éso no me hará daño! ¡Vamos Señor, déjame hacer ésto sólo una vez! Y algunas veces incluso ofendemos a Dios al cuestionar Su amor por nosotros, y al desear que Él fuera más amable y menos estricto.  Pero los caminos de Dios son perfectos y están más allá de nuestra comprensión de la misma forma en que los nuestros están más allá de la comprensión de nuestros hijos.   Él sabe qué es lo mejor, y ÉL ES AMOR, y es SU amor por nosotros el que motiva Su disciplina, Su guianza, y Sus perfectos límites.  Y de la misma forma que nosotros como padres humanos debemos hacer muchas veces con nuestros hijos, así Dios algunas veces simplemente nos permite hacer lo que queremos y nos deja que enfrentemos las consecuencias que él quiso que evitáramos.

Pero como hijos de Dios, nunca llegaremos a un punto de independencia.  Él es siempre nuestro padre, y siempre tiene autoridad sobre nosotros y somos siempre dependientes de Él.  Y cuando descansamos en Su perfecto amor por nosotros, el punto de dependencia es en realidad un lugar muy seguro.

Proverbios 3:11-12 dice: “No menosprecies, hijo mío, la disciplina de Jehová, ni te ofendas por sus correcciones; porque Jehová al que ama disciplina  como el padre al hijo a quien ama.”

Cuando usamos el amor de Dios como licencia para vivir según nuestras propias reglas, en esencia estamos despreciando Su disciplina y de hecho dándole la espalda al amor que tanto anhelamos.  Pero cuando nos sujetamos a Su verdad, aún cuando estamos convencidos de algo o cuando deseamos vehementemente hacer algo diferente a lo que Él nos dice que hagamos,  verdaderamente experimentamos la plenitud de Su amor.  Entonces sentimos y vemos que el Señor es bueno.  Y algún día, veremos hacia atrás, como esperamos que nuestros hijos lo hagan en su momento, y veremos Sus propósitos, y le agradeceremos por gobernarnos.  Y estaremos agradecidos que Dios no fue permisivo para dejarnos hacer las cosas que nos habrían causado un gran dolor en nuestro corazón durante la jornada.  Veremos entonces la realidad, que Dios en verdad, ES amor.

10 malas noticias que alegran al pastor de la iglesia

1. No hay más sillas y la gente sigue llegando.

2. Ya no caben en el edificio.

3. Aún faltan 20 minutos para que empiece el servicio y ya se llenó el estacionamiento.

4. Se nos quedó pequeño el templo. Necesitamos un segundo servicio matutino los domingos.

5. Dos servicios significa dos sermones. Debe predicar dos veces el domingo por la mañana.

6. Sabemos su posición en cuanto los cristianos y el juego, pero un miembro de la iglesia se ganó la lotería y quiere dar el diezmo.

7. Hacen falta más líderes para apoyar el crecimiento.

8. Tenemos más voluntarios que posiciones disponibles

9. No hay suficientes personas para contar la ofrenda

10. Murió Don Augusto, el último de los miembros fundadores que quedaba en la iglesia,  lo que significa que ya no hay nadie que se oponga a la guitarra eléctrica y la batería en la adoración. (En realidad este último punto es sólo una broma que me inventé para cerrar con 10 cosas como indica el título.)

Jehová-Jireh

Cuando hay problemas, ¿en quién dependemos? Nos llamamos cristianos, (si como no), pero en la práctica de cristianos a veces no tenemos nada, y esa es una de las áreas que me desagradan de mi persona. Es fácil cuando predico y decirle a los demás que Dios proveerá, o cuando aconsejamos a otros y les infundimos aliento al decirles que confíen en Dios, que Él nunca falla, que nunca llega tarde; pero cuando se trata de nosotros mismos y nuestros problemas… NOSOTROS NOS DAMOS EL LUJO DE DUDAR.

Estuve estudiando Génesis 22 y en el versículo 8, Abraham le enseña una gran verdad a su hijo, (no con palabras sino con hechos) él le dijo: “Dios proveerá” que en hebreo es: “Jehová-jireh”; y le dijo eso cuando Isaac, su hijo tenía dudas mientras caminaban rumbo al sacrificio. La verdad es que no tengo hijos, pero espero algún día por la gracia de Dios tenerlos, y mi anhelo es ser como Abraham en el capítulo 22 de Génesis y enseñar a mis niños con mi vida, que confiamos en Dios.

Usualmente dependemos de nuestras emociones, otras personas y hasta veces de nuestro conocimiento y nuestra experiencia, pero Abraham siendo ya de 100 años dependió de Dios, demostrando que nunca se es demasiado viejo para aprender nuevas cosas y experimentar nuevas aventuras.

¿En quién o qué esta puesta tu esperanza?…