A menudo escuchamos a personas citar el verso en la Biblia que dice “El conocimiento envanece, pero el amor edifica” (1 Corintios 8:1), y yo me hago la pregunta; ¿Es acaso, el conocimiento malo? EN NINGUNA MANERA. El problema se da cuando el todo el conocimiento adquirido no lo aplicamos, en otras palabras, no se vive lo que se predica.

Una linda señora que asiste a una iglesia me contó que lleva 22 años estudiando, pero que todavía no le permiten servir en su congregación. Ver el dolor en su rostro y la frustración de no poder aplicar lo aprendido me hizo pensar en lo que hace tiempo compartimos en la iglesia:

“El conocimiento sin aplicación produce orgullo y arrogancia.”

El amor es la aplicación a todo el conocimiento que hemos llegado a adquirir.

¿Cuál persona eres tú? ¿El que sabe demasiado? o ¿El que ama demasiado?